Clases particulares: aprende inglés disfrutando y de tú a tú

Cuando uno decide aprender inglés puede escoger entre distintas posibilidades adaptadas a su situación personal, profesional y económica. Estudiar inglés en el extranjero supone una experiencia de inmersión en la cultura y la lengua tan completa, que implica un avance realmente significativo a la hora de dominar el inglés. 

Otra opción para aquellos que deseen aprender el idioma es asistir de forma regular, en general, de dos a tres días por semana a un centro de idiomas, donde un profesor imparte la clase a unos 10-20 alumnos. Es la elección más común para aquellas personas que trabajan o estudian y quiere compaginar su actividad principal con el estudio de un idioma, que les enriquezca en su carrera laboral o académica.

No obstante, el volumen de alumnos, la rigidez del temario, el aprendizaje estático y la escasa personalización hacen que para algunos estudiantes sea más difícil llevar el ritmo de la clase y lograr el nivel de inglés deseado. En este caso, es muy aconsejable recurrir a las clases particulares, ya que por su enseñanza de tú a tú aportan una serie de ventajas difícilmente alcanzables por un curso anual en una academia.

Aprendizaje personalizado

Al ser solo alumno y profesor, este último puede focalizar toda su atención y cuidado en la correcta enseñanza del estudiante. Además, conoce mejor las características propias del alumno, por ejemplo, qué aspectos de la gramática le cuestan más, qué vocabulario precisa o en qué ámbitos de la conversación se desenvuelve mejor. Con estos conocimientos el profesor puede adaptar la clase a las necesidades del alumno y también a su ritmo de aprendizaje.

Mayor motivación
El hecho de no seguir el ritmo de una clase de alumnos con diferentes niveles de aprendizaje, comporta que haya muchos que pierdan las ganas de estudiar tanto si van más avanzados como si van mucho más retrasados. En las clases particulares de inglés esto no ocurre, en todo momento el alumno puede seguir según su nivel la clase y comprueba que ésta se adapta a él y no al contrario. Esto tiene un impacto muy positivo sobre el estudiante, que incentivado y apoyado por el profesor, aumenta su motivación y pone mucho más esfuerzo en lograr los objetivos de la clase.

Mejores resultados

A mayor motivación, el alumno se sentirá en cada clase mucho más confiado y seguro de sus posibilidades. Contar con un tutor cercano, y de tú a tú, ayuda al estudiante a sentirse seguro a la hora de resolver dudas y cometer errores, ya que sabe que serán explicados en un contexto de proximidad, sin que nadie más juzgue si lo hace bien o mal. Este aumento en su autoestima lo hace más fuerte de cara a preparar a conciencia las pruebas y exámenes, y resolverlos con entereza y eficacia.

Aprender sin darse cuenta

En ish creemos al 100% en la fiabilidad de las clases particulares, pero vamos un poco más allá para ofrecer una enseñanza del inglés didáctica y amena, disfrutándolo con un amigo. El profesor de inglés imparte su clase mientras acompaña a tu hijo en las actividades que más le gustan: visitar un museo, pasear, jugar con él a la videoconsola o mirar su programa favorito.

Se trata de aprender en un contexto lúdico y distendido, donde el profesor anima al alumno a perder la vergüenza de hablar en inglés, a la vez que le enseña nuevo vocabulario y revisa su gramática. De esta manera, el estudiante gana en fluidez y confianza.

Las sesiones son de una hora y media, cualquier día de la semana, para chicos y chicas a partir de 13 años. Y, en verano, existe la posibilidad de ampliar las clases hasta 3 horas, también de lunes a viernes. Además, como queremos que la experiencia sea del todo personalizada te ofrecemos la posibilidad de hacer un programa a medida. Solicita esta opción a través de nuestro formulario y te haremos llegar una propuesta personalizada. No lo dudes, contáctanos, y empieza a disfrutar de las ventajas de aprender inglés de tú a tú.